
Movilización ciudadana
Una comunidad que despierta

Diana Milena Báez
Fundadora y Directora de Mírame
La tarde del 28 de abril quedará en la memoria colectiva de Barichara como un momento en el que la apatía cedió su lugar a la participación. Un número significativo de habitantes del casco urbano y de las veredas respondió al llamado ciudadano para manifestarse de manera pacífica y exigir soluciones reales y definitivas frente a uno de los problemas más sensibles del municipio. La calidad y el abastecimiento del agua.
A pesar de las amenazas de lluvia, la gente hizo presencia en el Parque Principal. Y a pesar de los difíciles momentos que atraviesa la comunidad, recibiendo agua sucia, con mal olor y sabor, los habitantes se mantuvieron firmes, protestando de manera pacífica y con la expectativa clara de conocer un plan de contingencia serio por parte de la Alcaldía.

Lejos de ser una simple concentración, la jornada se convirtió en un acto inspirador. Demostró que cuando la comunidad se reúne, cuando las voces se suman y las presencias se hacen visibles, se construye una fuerza capaz de incidir. Cada persona que llegó al parque lo hizo no solo para protestar, sino para respaldar una causa común que afecta la salud, la dignidad y la vida cotidiana de todos.
La movilización también reflejó un cambio de conciencia. Los residentes de Barichara comienzan a entender la importancia de participar activamente, de atender los llamados a la unión y de asumir que la protesta pacífica es una herramienta legítima para exigir derechos. El mensaje fue claro: no más indiferencia frente a un problema que, lejos de resolverse, parece agravarse con el tiempo.

Y es que la preocupación no es menor. La calidad del agua que se está suministrando ha generado alarma creciente. No se trata únicamente de escasez, sino de condiciones que resultan inaceptables para una comunidad que merece garantías básicas. La situación ha llevado incluso a que ciudadanos aporten recursos económicos para financiar análisis técnicos independientes que permitan establecer con claridad el estado real del agua. Un gesto que, además de solidario, evidencia la falta de respuestas institucionales suficientes.
En este contexto, resulta especialmente grave la ausencia del señor alcalde Milton Chaparro durante la jornada. Su falta de presencia, de interlocución y de respuestas frente a una comunidad que depositó en él su confianza, profundiza el descontento. Más aún cuando la percepción general es que la situación no ha mejorado, sino que se ha deteriorado ante la falta de gestión efectiva.

Así llega el agua a muchos hogares de Barichara
Las preocupaciones ciudadanas encuentran sustento en las declaraciones del veedor del agua y del EOT, Juan Carlos Rey Navas, quien explicó:
"Respecto a la protesta que se convocó, era una situación que la veeduría había anticipado porque debido a la pésima calidad del agua de la Represa de Acuascoop, habíamos dicho en algunas reuniones en el Concejo Municipal que el día que la calidad del agua afectara la parte urbana de Barichara ahí sí la sociedad reaccionaría de una forma más enérgica, haciendo el reclamo directamente ante la administración pública."
"Entonces comprobamos que, una vez afectado el casco urbano y sobre todo el turismo, la reacción de las autoridades es diferente. Están tratando de arreglar un acueducto con una edificación obsoleta, construida hace más de 70 años. Los filtros no se cambiaban hace 15 años porque son muy costosos, según nos informaron, y adicionalmente no se habían hecho pruebas fisicoquímicas ni bacteriológicas sino hasta el 19 de abril, y a la fecha aún no se conocen resultados."
"Aunque han dicho que no hay riesgo para la salud humana, la veeduría recibió un informe de la Superintendencia de Servicios donde se corrobora que el IRCA está en 60%, lo que representa un alto riesgo para la zona urbana. Para la zona rural ya se sabe que el agua no es apta para consumo humano. En esta zona, cerca de 8.600 personas reciben agua de manera directa y sin ningún tipo de tratamiento, lo que agrava significativamente el panorama. Esto evidencia una clara desigualdad entre habitantes urbanos y rurales."
"Se van a traer carrotanques con apoyo de entidades como la CAS, Gestión de Riesgo, la Gobernación de Santander y los Bomberos de Barichara, lo que ayudará a mitigar la situación. Sin embargo, solicitamos que estos apoyos se mantengan mientras persista la amenaza a la salud, especialmente en la zona rural."
"Aún no hay compromisos claros sobre cuándo se modernizará el acueducto ni cuándo se construirá una planta de tratamiento adecuada. Desde la veeduría consideramos que el problema es de salud pública. Aunque la Secretaría de Salud sostiene que no hay riesgo epidemiológico, nosotros sí afirmamos que existe un riesgo alto, de acuerdo con las características del agua."
"Hemos enviado muestras para análisis fisicoquímicos y bacteriológicos en el acueducto de Bucaramanga, cuyos resultados permitirán confirmar o controvertir los análisis oficiales."

Sin embargo, la jornada también dejó luces. El hecho de que la comunidad se haya convocado de manera espontánea, sin líderes impuestos y sin consignas radicales, habla de una ciudadanía madura que busca diálogo antes que confrontación. La presencia de jóvenes, adultos mayores, madres con niños y personas de distintas condiciones sociales demostró que el agua es un tema que une, sin distinciones.


Barichara merece agua limpia, suficiente y segura. No como concesión, sino como derecho. Y esta comunidad lo sabe, lo exige y está dispuesta a seguir alzando la voz hasta que así sea.

Barichara, Santander — Mírame Barichara