Mírame Barichara

La manera como gestionamos nuestra basura

Una invitación sencilla pero urgente. Sacar la basura correctamente para proteger la belleza, la convivencia y el equilibrio de nuestro pueblo.

Barichara no depende únicamente de su arquitectura y su paisaje. También se sostiene en los pequeños gestos cotidianos de quienes lo habitan. Uno de ellos, quizás el más silencioso, pero no menos importante es la manera en que gestionamos nuestra basura.

Calle empedrada vacía de Barichara con casas blancas y cielo azul
Las calles del pueblo deben estar siempre limpias.

Hay actos que parecen menores, casi invisibles, pero que en conjunto definen el rostro de un lugar. Sacar la basura correctamente es uno de ellos. En un pueblo como Barichara, donde la estética, el cuidado y la armonía hacen parte de su esencia, este gesto cotidiano adquiere un valor mucho más profundo.

Fachada colonial blanca con puertas y vigas azules y buganvilla fucsia en Barichara
La belleza del pueblo se cuida con gestos cotidianos.

El carro recolector pasa todas las noches, excepto los fines de semana. Por eso, es recomendable sacar las canecas a partir de las 5:00 p.m., dejándolas justo en la puerta de cada casa. No en la del vecino, no en la esquina, no en cualquier otro lugar. Cada puerta es responsable de su propio espacio.

Caneca verde con letrero escrito a mano que dice Orgánica, apoyada en muro de piedra
Cada residuo en su lugar.

Cuando esto no ocurre, las consecuencias se hacen visibles rápidamente. Los perros, animales carroñeros y otros visitantes nocturnos rompen las bolsas en busca de comida o residuos, esparciendo la basura por calles que deberían permanecer limpias. El resultado no es solo un problema estético, que ya es grave en un lugar como Barichara, sino también una afectación directa a la salud, al ambiente y a la convivencia.

Bolsa de basura blanca abandonada sobre el empedrado de Barichara
Una bolsa mal dispuesta afecta todo el entorno.

Además, dejar las bolsas mal cerradas o sin clasificación dificulta el trabajo de los recolectores, quienes cumplen una labor esencial para el bienestar del pueblo. Separar los residuos no es una opción; es una responsabilidad compartida.

Barichara ha sido, y sigue siendo, un lugar seguro. Podemos confiar en que nuestras canecas no desaparecerán si las dejamos en el horario adecuado. Pero esa misma confianza debe ir acompañada de respeto por los otros; nadie debería cargar con la basura ajena frente a su casa, ni ver su esquina convertida en un punto de acumulación.

Parque de Barichara con palmeras, árboles frondosos y faroles de piedra
Los espacios comunes también son responsabilidad de todos.

Tampoco es aceptable dejar residuos bajo los árboles, en los campos, ni a la orilla de las carreteras y caminos que conectan al pueblo. Esos espacios también son Barichara. Si por alguna razón no puede esperar al día correspondiente, los residuos pueden ser llevados directamente a la Empresa de Servicios Públicos, donde serán recibidos adecuadamente.

Camino rural rodeado de vegetación con montañas al fondo cerca de Barichara
Los caminos que conectan al pueblo también merecen cuidado.

Lo mismo ocurre con los escombros. No deben abandonarse ni utilizarse para rellenar caminos. Estas prácticas, además de inadecuadas, deterioran el entorno y generan problemas a largo plazo.

Organizar nuestros residuos es también una forma de respeto por el territorio y por quienes lo habitan. Por eso, es importante tener presente el calendario de recolección.

Calendario de recolección

  • Lunes: residuos orgánicos aprovechables.
  • Martes: residuos inertes no aprovechables.
  • Miércoles: reciclaje o materiales aprovechables.
  • Jueves: residuos inertes no aprovechables (vías San Gil y Guane, desde las 7:00 a.m.)
  • Viernes: residuos orgánicos aprovechables.
Planta de agave azul grande en jardín con árboles y sendero de ladrillo
La naturaleza de Barichara, patrimonio vivo.

Respetar estos días es clave para que el sistema funcione y para que los residuos puedan ser tratados correctamente.

Cuidar Barichara no siempre implica grandes acciones. A veces, basta con hacer bien lo básico. Sacar la basura en el momento adecuado, en el lugar correcto y de la forma indicada, es una manera concreta de cuidar este territorio que tanto nos da.

Porque al final, la belleza de Barichara no solo está en lo que vemos, sino en lo que decidimos no dejar tirado en sus calles.