Mírame Barichara

Nuevo horario de recolección de basuras

Sacar la basura correctamente protege la belleza, la convivencia y el equilibrio de nuestro pueblo.

Calendario de recolección: a partir del lunes 13 de abril

  • Lunes — Residuos ORGÁNICOS APROVECHABLESDesde las 4:00 a.m.
  • Martes — Residuos INERTES O NO APROVECHABLESDesde las 5:00 a.m.
  • Miércoles — Residuos RECICLABLES APROVECHABLESDesde las 5:00 a.m. — Incluye Guane y usuarios de la vía a San Gil desde las 8:00 a.m.
  • Jueves — Residuos INERTES NO APROVECHABLESDesde las 5:00 a.m.
  • Viernes — Residuos ORGÁNICOS APROVECHABLESDesde las 4:00 a.m.

Barichara se sostiene en los pequeños hábitos y costumbres de quienes lo habitamos. Uno de ellos y muy importante es la manera como gestionamos nuestra basura.

Hay actos que parecen menores, casi invisibles, pero que en conjunto definen el rostro de un lugar. Sacar la basura correctamente es uno de ellos. En un pueblo como Barichara, donde la estética, el cuidado y la armonía hacen parte de su esencia, este gesto cotidiano adquiere un valor mucho más profundo.

Calle empedrada vacía de Barichara con casas blancas y cielo azul
Las calles del pueblo deben estar siempre limpias.

El carro recolector pasa todos los días, excepto los fines de semana. Por eso es recomendable sacar las canecas a partir de la noche anterior o en la madrugada, dejándolas justo en la puerta de cada casa. No en la del vecino, no en la esquina, no en cualquier otro lugar.

Cuando esto no ocurre, las consecuencias se hacen visibles rápidamente. Los perros, animales carroñeros y otros visitantes nocturnos rompen las bolsas en busca de comida o residuos, esparciendo la basura por calles que deberían permanecer limpias. El resultado no es solo un problema estético, que ya es grave en un lugar como Barichara, sino también una afectación directa a la salud, al ambiente y a la convivencia.

Bolsa de basura blanca abandonada sobre el empedrado de Barichara
Una bolsa mal dispuesta afecta todo el entorno.

Además, dejar las bolsas mal cerradas o sin clasificación dificulta el trabajo de los recolectores, quienes cumplen una labor esencial para el bienestar del pueblo. Separar los residuos no es una opción; es una responsabilidad compartida.

Caneca verde con letrero escrito a mano que dice Orgánica, apoyada en muro de piedra
Cada residuo en su lugar.

Barichara ha sido, y sigue siendo, un lugar seguro. Podemos confiar en que nuestras canecas no desaparecerán si las dejamos en el horario adecuado. Pero esa misma confianza debe ir acompañada de respeto por los otros; nadie debería cargar con la basura ajena frente a su casa, ni ver su esquina convertida en un punto de acumulación.

Fachada colonial blanca con puertas y vigas azules y buganvilla fucsia en Barichara
La belleza del pueblo se cuida con gestos cotidianos.

Tampoco es aceptable dejar residuos bajo los árboles, en los campos, ni a la orilla de las carreteras y caminos que conectan al pueblo. Esos espacios también son Barichara. Si por alguna razón no puede esperar al día correspondiente, los residuos pueden ser llevados directamente a la Empresa de Servicios Públicos, donde serán recibidos adecuadamente.

Camino rural rodeado de vegetación con montañas al fondo cerca de Barichara
Los caminos que conectan al pueblo también merecen cuidado.

Lo mismo ocurre con los escombros. No deben abandonarse ni utilizarse para rellenar caminos. Estas prácticas, además de inadecuadas, deterioran el entorno y generan problemas a largo plazo.

Parque de Barichara con palmeras, árboles frondosos y faroles de piedra
Los espacios comunes también son responsabilidad de todos.

Organizar nuestros residuos es también una forma de respeto por el territorio y por quienes lo habitan.

Planta de agave azul grande en jardín con árboles y sendero de ladrillo
Naturaleza y paisajes libres de basuras.

Respetar estos días es clave para que el sistema funcione y para que los residuos puedan ser tratados correctamente.

Cuidar Barichara no siempre implica grandes acciones. A veces, basta con hacer bien lo básico. Sacar la basura en el momento adecuado, en el lugar correcto y de la forma indicada, es una manera concreta de cuidar este territorio que tanto nos da.

Porque al final, la belleza de Barichara no solo está en lo que vemos, sino en lo que decidimos no dejar tirado en sus calles.