Mírame Pregunta

Febrero 2026

Conversación con Vilma Ahumada Rueda, directora de Proyecto Casa Ahumada

Por: Mírame Barichara

Mírame Pregunta conversó con Vilma Ahumada Rueda, directora de Proyecto Casa Ahumada, un espacio independiente que desde Barichara promueve el diálogo, el pensamiento y el encuentro a través del arte y la palabra. Una iniciativa que surge del compromiso profundo de Vilma con la cultura, la comunidad y la creación artística en el territorio.

¿Cómo nace Proyecto Casa Ahumada y qué necesidad cultural buscaba responder en Barichara?

V.A: El Proyecto Casa Ahumada nace de manera muy natural. Tengo una casa con espacio disponible y, sobre todo, un interés profundo por la palabra conversada y escrita, por el diálogo y por las artes en todas sus formas.

El 29 de diciembre de 2018 realizamos el primer encuentro: una propuesta artesanal y artística acompañada de recitales de música y poesía. Ese fue el punto de partida. En 2019 surgieron las Baricharlas, un formato de conversación pública donde empezamos a invitar a artistas y habitantes del pueblo que disfrutan hablar en público sobre lo que aquí se vive, se piensa y se conversa.

Casa Ahumada no es una casa cultural más. Es una comunidad de personas interesadas en el arte y la cultura. Quienes participan no solo asisten, también aportan. Ese aporte voluntario ha permitido que el proyecto se sostenga en el tiempo y crezca, abriendo espacio también a expresiones vinculadas a la ciencia y al pensamiento.

¿Por qué se llama Proyecto Casa Ahumada y no simplemente Casa Ahumada?

V.A: Porque cada invitado es un proyecto en sí mismo. Cada charla, cada obra de teatro, cada presentación musical se construye especialmente para esa persona. No es una programación rígida ni una agenda institucional. Es un acto creativo constante. Con cada expositor se crea algo nuevo. Por eso es un proyecto que siempre está en proceso y movimiento.

El Proyecto Casa Ahumada se ha consolidado como un espacio de charlas y presentaciones. ¿Qué significa para usted abrir un lugar dedicado al encuentro cultural?

V.A: En mi juventud fui guía de arte y estuve vinculada al teatro y a otros procesos artísticos. Esto es, de alguna manera, la continuidad de esa vida, pero ahora en colectivo y con puertas abiertas. Barichara es un municipio con una riqueza cultural amplia. La mayoría de quienes asisten son habitantes del propio pueblo. Esta es una propuesta de diálogo permanente a través del teatro, la música, la literatura y la ciencia. Es un encuentro alrededor de un tema donde, muchas veces, somos público y, otras veces, expositores.

¿Qué papel cumplen los espacios culturales independientes en un municipio con fuerte identidad patrimonial?

V.A: Es fundamental hablar del patrimonio intangible. Más allá de las casas de piedra y las calles empedradas, están las personas que habitan y crean en Barichara. Muchos artistas han decidido vivir aquí o venir con frecuencia. Ellos, con sus saberes y propuestas, hacen posible el valor intangible del municipio. No solo quienes participan en Casa Ahumada, sino todos los creadores del territorio. Son ellos quienes sostienen el patrimonio cultural vivo.

¿Cómo se construye la programación cultural del espacio?

V.A: Surge de manera orgánica. Propongo un tema a alguien que tenga interés por la palabra y disponibilidad para compartirlo. Son encuentros que nacen de conversaciones previas y del deseo de dialogar. No existe una lógica comercial tradicional. Hay un interés genuino por pensar juntos.

¿Cuáles son las condiciones bajo las que funciona el proyecto? ¿Se considera una gestora cultural?

V.A: Yo dono mi trabajo. Si me tuviera que pagar o pagar a otra persona para realizar esta labor, el proyecto no podría existir. Muchos expositores, profesores, pensionados, artistas también donan su conocimiento o su arte. En casos excepcionales, y con lo que se recoge del aporte voluntario del público (sugerido en $25.000 pesos), se reconoce económicamente a algunos invitados. El proyecto se sostiene gracias a la generosidad colectiva. No me considero gestora cultural; soy una trabajadora por, para y desde la cultura.

¿Cómo funciona en términos prácticos?

V.A: Funcionamos con la donación de conocimiento y arte. La experiencia es sencilla: quien llega, entra a la casa de una mujer interesada en la cultura humana, en el disfrute y el encuentro. Aquí se celebra el placer que producen la música, la poesía, la charla y el teatro. Un arte enriquece al otro.

¿Cuáles considera que son hoy los principales retos para la vida cultural en Barichara?

V.A: Entender qué significa ser un municipio patrimonio. Hay un patrimonio tangible. Casas, madera, piedra y mucho más que debe protegerse. Pero también está el patrimonio intangible. Por ejemplo: la tranquilidad y el silencio. El silencio es parte del patrimonio. Muchos artistas vienen a Barichara porque aquí pueden crear. El silencio favorece la escritura, la fotografía, la escultura. Esa posibilidad debe cuidarse estos y otros temas al respecto son temas que deben también discutirse abiertamente.

¿Existe apoyo institucional suficiente para sostener estos procesos?

V.A: No. Esa es la realidad. Se necesita una política cultural clara desde el municipio, la gobernación y la nación. La cultura fortalece el desarrollo humano y el diálogo social. Barichara cuenta con múltiples iniciativas constantes: talleres de papel, cerámica, escuelas artesanales y exposiciones permanentes. Es un potencial cultural enorme que merece respaldo institucional.

¿Cómo dialogan el arte y la cultura con el territorio y la memoria de Barichara?

V.A: En Barichara el arte nace del territorio. La piedra, la madera, el fique, la cerámica ancestral y hasta el silencio forman parte de nuestra identidad. Los oficios tradicionales guardan la memoria del pueblo y siguen vivos en quienes los practican hoy. En Barichara la cultura es una forma de habitar y de vivir.

¿Qué sueña para el futuro de Proyecto Casa Ahumada y para la vida cultural de Barichara?

V.A: Para Barichara es fundamental conocer y apropiarse del Plan Especial de Manejo y Protección (PEMP), así como educarnos en la importancia del patrimonio intangible. También debemos proteger el medio ambiente que permite que la creación siga floreciendo.

En cuanto al proyecto, el gran sueño es contar con los recursos para pagar honorarios a los expositores. Poder remunerar a quienes comparten su conocimiento sería ideal. Este año también trabajamos para conseguir una pantalla que nos permita proyectar cine cada semana y abrir espacio al séptimo arte.

Si alguien tiene interés en conversar, contar una historia o presentar un tema, Proyecto Casa Ahumada tiene las puertas abiertas.

Contacto

302 280 4292

Proyecto Casa Ahumada está abierto para recibir visitantes interesados en el arte, la cultura, la conversación y el encuentro significativo en Barichara.